¿Las tarjetas virtuales son seguras para mi negocio?

Numerosas compañías y negocios están adaptando las tarjetas virtuales como herramienta financiera, al permitir dotar a los empleados de un instrumento de pago y optimizar la gestión de gastos. ¿Pero son adecuadas en el ámbito corporativo? Aquí te explicamos las características y ventajas de las tarjetas virtuales en cuanto a privacidad y seguridad.

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by Susana Andrade

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Las tarjetas virtuales se están convirtiendo en un instrumento financiero clave para las empresas. Si bien los consumidores fueron los primeros en disfrutar de sus ventajas, cada vez más negocios están recurriendo a las tarjetas virtuales. Hay dos motivos: dar a los empleados un instrumento de pago práctico y seguro, mientras gestionan más eficazmente los gastos.

 

Este tipo de producto financiero fue creado para dar mayor seguridad a la hora de comprar por Internet. Las  tarjetas bancarias virtuales se hicieron populares al reducir los riesgos de fraude o robo, ya que no cuentan con un formato físico que pueda sustraerse o rastrearse. ¿Pero son realmente adecuadas para transacciones de empresa?

 

En efecto: las tarjetas virtuales resultan muy convenientes para las empresas precisamente por sus garantías en privacidad y seguridad. Además, integradas a soluciones financieras más amplias como las ofrecidas por las empresas de fintech, presentan numerosas ventajas para optimizar el control y la gestión de los gastos corporativos.

 

¿Cómo funcionan las tarjetas virtuales corporativas?

En general, las tarjetas virtuales se diferencian de las tarjetas de crédito o débito tradicionales al no disponer de un soporte físico en plástico. Para facilitar las compras online, cuentan con todos los datos que usamos con una tarjeta de crédito convencional. Esto es: nombre del titular, número de 16 dígitos, fecha de caducidad y código de seguridad.

 

La diferencia está en que el número de la tarjeta física permanece siempre activo y, por tanto, existe el riesgo de que sea robado. Con las tarjetas virtuales no es posible rastrear hasta la cuenta original ni tampoco sustraer otros datos bancarios personales.

 

En el ámbito corporativo, las tarjetas virtuales se gestionan a través de plataformas web y aplicaciones móviles. Esto para garantizar aún más la privacidad y seguridad de los datos, sin comprometer la comodidad y facilidad de uso.

 

Con un clic, las empresas y negocios pueden asignar tarjetas virtuales a todos los empleados que deseen. No hay necesidad de abrir una cuenta de empresa con varios titulares, o solicitar la emisión de varias tarjetas físicas.  

 

Así, los gerentes de finanzas pueden dotar a los trabajadores de un instrumento práctico y seguro para realizar los diferentes pagos de empresa. Con las tarjetas virtuales se pueden cubrir pagos online como billetes, hoteles, contratación de servicios y gastos de oficina.

 

Finalmente, para que las tarjetas virtuales puedan usarse en establecimientos comerciales físicos; es decir, con terminales de punto de venta (TPV) tradicionales, hay que incorporarlas a una wallet móvil como Apple Pay o Google Pay. 

 

Tarjetas virtuales: ¿Qué ventajas de seguridad presentan para mi negocio?

Cada vez son más los pagos que las empresas deben realizar por Internet. Para facilitar las operaciones en línea, muchos sitios y aplicaciones están guardando los datos de las tarjetas de crédito, incrementando los riesgos de fraude y vulneración de datos.

 

Para hacer frente a estos inconvenientes, las entidades de fintech proporcionan tarjetas virtuales corporativas, como la visa comercial que ofrecemos en Payhawk. Se trata de una forma de pago práctica y segura, con ventajas como las siguientes:

 

  •  Asignación de saldo o límite de gasto

Las empresas pueden asignar un saldo o límite de gasto específico, así como una fecha de caducidad a cada tarjeta virtual emitida. De esta manera se evitan posibles cobros fraudulentos o no solicitados. Igualmente, se restringe el uso de la tarjeta por parte de un tercero, en caso de que los sistemas de seguridad del comerciante se vean comprometidos.  

 

  •  Política de gastos centralizada

Las soluciones integrales con tarjetas virtuales, como las que ofrecemos en Payhawk, permiten incluir límites y reglas de gasto directamente aplicados a las tarjetas. Así, el equipo financiero puede administrar fácilmente cientos de tarjetas, con políticas de gasto ajustadas a cada necesidad.

 

  •  Control y seguimiento en tiempo real

Las tarjetas virtuales están integradas a una plataforma digital de gestión y al propio sistema contable de la empresa. De esta manera cada transacción de una tarjeta virtual se corresponde con su gasto de forma automática y en tiempo real. La visibilidad y control del flujo de gastos es total.

 

  • Transparencia y control de malos usos

La opción virtual permite disponer de tantas tarjetas como se requieran, distintas para cuantos empleados o departamentos se desee. Esto evita el uso compartido de tarjetas, una práctica que incrementa los riesgos de abusos y fraudes. Con las tarjetas virtuales las empresas tienen total visibilidad de cada movimiento, quién lo realizó, cuándo y dónde.

 

  • Desactivación y bloqueo

El saldo de una tarjeta virtual se puede utilizar tanto en partes, como en su totalidad. Asimismo, en caso de detectarse una operación sospechosa, la tarjeta puede bloquearse al instante desde la aplicación móvil. 

 

La banca digital y las entidades de fintech como Payhawk nos hemos centrado en reforzar las ventajas de las tarjetas virtuales para su uso empresarial. En ese sentido, hemos desarrollado una serie de  aplicaciones y funcionalidades para facilitar el trabajo del equipo financiero y optimizar el control de los gastos corporativos, con total seguridad.

Written by Susana Andrade

mayo 16, 2020

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